A la hora de medir nuestro trabajo, somos un poco especiales. Nos complicamos la vida bastante, la verdad.

Nos complicamos tanto la vida que pensamos que solo apuntarnos a un gimnasio ya estaremos más en forma, perderemos kilos o mejoraremos nuestra salud. Las ONG que van al gimnasio quieren:

Estar más en forma.

Perder kilos.

Mejorar su salud.

Tenemos estos 3 objetivos en la cabeza y como no los conseguimos, nos frustramos. Nos sentimos mal. Nos desmotivamos. Las ONG van al gimnasio desmotivadas.

Nos comparamos con el chico o la chica del gimnasio que está más en forma y luego, claro, nos miramos al espejo y nos entra una depresión.

El error es tan sencillo de ver.

Cuando nos apuntamos a un gimnasio, al principio, estar más en forma, perder kilos o mejorar nuestra salud es lo que menos importa. Lo que menos importa. Deja de pensar en estas cosas. No importan.

Al principio, cuando nos apuntamos a un gimnasio lo que importa es:

  • Comprar calzado adecuado y ropa de deporte.
  • Tener preparada una mochila con nuestra ropa de deporte.
  • Ir al gimnasio (mínimo) unas cuantas veces a la semana.
  • El tiempo que aguantas haciendo deporte dentro del gimnasio. Es decir, los minutos que estás haciendo deporte. Bueno va, cuenta también los minutos en los que buscas una lista de reproducción en Spotify.
  • Estirar después de hacer deporte para no estar cansado y tener ganas de volver a ir al gimnasio.  

Como ves, lo más importante no son los indicadores de resultados (estar más en forma, perder kilos o mejorar nuestra salud). Lo que importa son los indicadores de gestión, que son aquellos que crean el hábito de ir al gimnasio. Las ONG que van al gimnasio tienen que ser conscientes de esto.

Si adquieres los hábitos, los resultados ya vendrán. Tal cual.

En estos últimos años trabajando como consultor de ONG he visto de todo.

He visto a entidades sociales sin planes estratégicos.

También, me he encontrado con entidades sociales que tenían objetivos tan ambiciosos que necesitarían tres vidas para poder cumplirlos. No tres años. Tres vidas.

La mayoría de las veces, me encuentro con buenas intenciones, pero también con mucha confusión.

Confusión a la hora de definir los objetivos.

Confusión a la hora de establecer los indicadores.

Que si los KPI…

Que si las métricas de medición…

Mucha confusión. Mucha.

Si eres una ONG normalita (no una Organización Internacional con más de 25 millones de presupuesto) lo que debes saber es que lo más importante son los indicadores de gestión y crear buenos hábitos.

El impacto social, ya llegará. Presta atención en los procesos y en los sistemas. Los resultados ya llegarán.

Te pongo un ejemplo.

Si quieres medir tu comunicación interna, primero empieza por esto:

  • Reserva un espacio en tu oficina para hacer reuniones de equipo.
  • Indica que día a la semana vas a tener esas reuniones. Mismo día, misma hora.
  • Las reuniones tienen un tiempo máximo. Todo el mundo sabe a qué hora empieza la reunión y a qué hora termina la reunión.
  • Al principio de la reunión, se presenta el orden de temas de la reunión.
  • Hay un tiempo máximo en el que cada persona puede hablar ¿Qué es eso que una persona hable 20 minutos seguidos y otra persona esté toda la reunión callada?
  • Al finalizar la reunión, se extraen los acuerdos y conclusiones a las que se han llegado.

Si creas estos hábitos, tu comunicación interna va a mejorar.

Si quieres trabajar tus indicadores de gestión y crear buenos hábitos, ya puedes empezar a hacerlo.

Si necesitas soluciones personalizadas para tu entidad social:

Asesoría Express para ONG

PD: Son consultorías rápidas, eso sí, tienes que avisar con antelación para que te pueda reservar día y hora.