El peor escenario futuro, en forma de crisis sanitaria del COVID-19, se ha instalado en nuestro presente sin avisarnos y sin que nuestra ONG esté preparada.

De forma cruel, está acelerando procesos que quizás hubieran podido implementarse paulatinamente, como  el teletrabajo o la captación de socios por internet.

Nos está forzando y obligando a adoptar nuevas formas de trabajar, de comunicarnos y continuar luchando por nuestra causa social.

7 acciones que tendrás que aplicar en tu ONG tras el COVID-19

Ahora toca aguantar y resistir.

#CuandoEstoPase vamos a ver desde  un enfoque de planificación estratégica y de las teorías de cambio organizacional, 7 cuestiones que tendrás que trabajar en tu entidad.

Es cierto que las amenazas han puesto en evidencia nuestras debilidades. Por mucho que nos cueste, ahora nos tenemos que centrar en cómo podemos aprovechar las fortalezas que tenemos como ONG para intentar avanzarse al futuro y aprovechar las oportunidades que puedan venir.

Pero cuidado, vendrán nuevas oportunidades pero también sucederán nuevas amenazas cuando la crisis del COVID-19 haya llegado a su fin. Es el ciclo de la vida.

Cuando toda esta desgracia haya pasado a nivel internacional, nunca debemos olvidarnos de la fragilidad que sentimos. Ese mismo recuerdo nos debe ayudar a impulsar nuevos cambios organizativos en nuestras ONG.

Estas son las 7 propuestas a trabajar en tu organización social.

1. No vuelvas a la normalidad. Supérala. 

Cuando esto pase… tendremos que evaluar y cuantificar todos los daños y pérdidas que hemos sufrido durante todo este tiempo en nuestra ONG a causa del COVID-19. 

Pero situémonos en el ‘aquí’ y ‘ahora’.

Mientras dure esta crisis tenemos que estar al lado de nuestro equipo de trabajo y de los donantes de nuestra organización tratándolos como lo que realmente son: socios de nuestra ONG.

No trates de ocultar nada, ni siquiera los momentos de debilidad. Transparencia 100%. 

Durante el transcurso de esta crisis, no es tiempo de evaluar nada, son momentos para aunar todas nuestras fuerzas y energías en resistir el temporal. De nada sirve evaluar qué tipo situaciones podríamos haber evitado si nos hubiéramos preparado mejor.

«Hay que construir unas bases para que nuestra organización evite futuras amenazas de este tipo. Una nueva normalidad más organizada, con más recursos, un equipo mejor preparado y mayor diversificación de procesos»

No es el momento. Ahora no.

Eso sí, en este preciso momento puedes observar con más nitidez que nunca, las partes de tu modelo organizativo que están fallando por todas partes, quién de tu equipo de trabajo está verdaderamente comprometido con la causa y con la organización y, quién de tus compañeros, ponen más palos a las ruedas y transmiten solo mensajes negativos, empeorando aún más si cabe esta situación.

Nuestra intención ahora es, una vez que pase esta crisis, poder evaluar la gravedad y realizar todas las acciones necesarias para recuperar la normalidad, como cuando un enfermo reposa paciente en la cama para volver a su estado habitual de salud.

Mucha cuidado. Aquí está el #ERROR

No hay que volver a la normalidad. Bajo ningún concepto.

Cuando la amenza del COVID-19 pase, hay que construir unas bases para que nuestra ONG evite futuras amenazas de este tipo, es decir, hay que construir una ‘nueva normalidad’ más organizada, con más recursos, con un equipo mejor preparado y con mayor diversificación de procesos y alternativas en todas y cada una de las áreas. ⠀

No vuelvas a la normalidad. Supérala. ⠀

Una amenaza es un factor externo que afecta negativamente al cumplimiento de nuestros objetivos. Aunque sea un factor que actúa de forma independiente a nuestra voluntad, si que es nuestra responsabilidad utilizar nuestra fortalezas y aprovechar posibles oportunidades para protegernos lo máximo posible. ⠀

2. Busca un equilibrio entre el trabajo presencial y el tele trabajo. 

Como en una novela ciencia ficción nos hemos visto confinados en casa de forma abrupta. Los que tenemos la suerte de poder seguir trabajando desde casa hemos empezado a buscar aquellas herramientas y plataformas que nos conecten con nuestro equipo de trabajo.

A pesar del desconcierto inicial, nos hemos dado cuenta que:

Trabajar sin una supervisión directa y sin un control estricto de horarios, nos ayuda a orientarnos a resultados. Ya no vale con ‘calentar la silla’ hay que entregar una trabajo finalizado. Somos más productivos.

Ahorramos tiempo, dinero y energía, ya que no tenemos que desplazarnos hacia nuestro lugar de trabajo y podemos conciliar mejor la vida profesional con la personal. Además, produce un bien en el medio ambiente.

Tenemos muchas menos interrupciones, tan solo hablamos por whatsapp o Skype cuando realmente necesitamos saber algo importante de un compañero o compañera de nuestra ONG.

Nos marcamos nuestros propios ritmos de trabajo y empezamos a asumir un auto liderazgo respecto a nuestro propio proceso de trabajo que hasta ahora desconocíamos tener.

Tras conversar estos días con directores/as de diferentes ONG, la mayoría me han reconocido que #CuandoEstoPase  (COVID-19) y cuando todo vuelva a la ‘normalidad’ se empezará a implementar la posibilidad real de teletrabajar de forma habitual, de forma escalonada y gradual, buscando un equilibrio entre lo presencial y lo virtual.

Las amenazas a veces traen consigo oportunidades

3. Diversifica tus fortalezas en tu ONG, no las sobreexplotes. 

La sobreexplotación* de nuestras fortalezas pensando que compensarán nuestras debilidades es, a todas luces, un gran error.

*Explotación de un recurso de manera abusiva o que excede a lo recomendable.

Todos reconocemos y admiramos el enorme trabajo que está realizando el personal sanitario en estos días de crisis. No obstante, este sector profesional lleva años y años quejándose de los recortes que han sufrido y de la falta de recursos para desempeñar bien su trabajo.

La fortaleza es su personal sanitario, pero los están sobreexplotando para intentar paliar así la falta de material médico, de mascarillas, de respiradores y de todo el material  que necesitan para hacer bien su trabajo.

A pesar de su excelencia profesional, la sanidad está desbordada.

Aquello que hacemos bien o muy bien tiene un límite y un techo, por mucho que insistamos no podrá ofrecernos beneficios ilimitados.

Lo mismo ocurre en nuestra organización social cuando dependemos única y exclusivamente de una fuente de financiamiento. Es evidente que recibir una gran subvención para nuestra ONG supone una fortaleza, pero no podemos pedirle a una única fuente de ingresos que solucione todos nuestros problemas si lo que queremos es ampliar nuestro alcance e impacto social.

Necesitamos generar muchas más fuentes de financiamiento y diversificar nuestro presupuesto para crecer de forma continuada, en lugar de sobreexplotar al presupuesto que actualmente tenemos.

Estar continuamente ajustando nuestros proyectos y programas sociales a un único presupuesto produce un desgaste. El mismo que están sufriendo el personal que trabaja en el hospitales.

Diversifica tus fortalezas, no las sobreexplotes.

4. Mantén la perspectiva para aplicar cambios organizativos en tu ONG tras el COVID-19

Continuamos analizando esta crisis del Covid-19 desde una perspectiva únicamente de planificación estratégica en organizaciones sociales.

Este parón forzado nos está permitiendo ver nuestras vidas en perspectiva y nos ayuda a replantearnos muchas cuestiones que antes no podíamos hacer por no tener el tiempo suficiente para pensarlas en profundidad.

Precisamente, el análisis en profundidad y en perspectiva, es una de las claves más importantes en procesos de planificación estratégica: tener el tiempo suficiente para pararse a pensar.

Cuando te alejas del problema se visualiza mucho mejor la solución.

Uno de los ejercicios que mejor funcionan en los procesos de planificación estratégica se basa en la abstracción y en la visualización. Consiste en proyectar a nuestra organización en el futuro e imaginar cómo sería nuestra ONG si:

  • Tuviéramos mejor definidos los objetivos, acciones e indicadores.
  • Estuviéramos mejor formados como equipo y compenetrados entre departamentos.
  • Nuestro presupuesto fuera mayor, más diversificado y en continuo crecimiento.

En definitiva, si todo funcionase a la perfección. Tras realizar este ejercicio de proyección, se establece esta imagen visual como PUNTO B, el cual nos servirá como referencia y horizonte al cual llegar desde el PUNTO A, es decir, desde nuestra situación actual.

Quizás nunca más tengas todo este tiempo que ahora tienes para pensar
¿Realmente así es cómo quiero que sea mi organización?

5. Toma decisiones y corta ahora con el ambiente tóxico en tu trabajo.

Espera, no saques conclusiones precipitadas, incluso tú que estás leyendo esto puedes ser parte del problema. Por favor, sigue leyendo.

A veces las relaciones humanas son complejas. Mantener la cordialidad entre compañeros de trabajo no siempre es fácil. Estas situaciones también ocurren en las organizaciones sin fines de lucro, organizaciones sociales, fundaciones y ONG, a veces… Existe un mal ambiente laboral y dificulta hacer bien nuestro trabajo.

¿Verdad que parece un tema tabú? Se presupone que en las organizaciones sociales (por el hecho de luchar por causas nobles y justas) el ambiente laboral siempre debe ser bueno o muy bueno. Pero no tiene por qué ser siempre así.

  • Se puede cambiar y mejorar dinámicas de trabajo.
  • Es posible motivar a equipos de personas que habían perdido las ganas de trabajar.
  • Podemos reorientar un objetivo para que se ajuste más al perfil profesional de una persona.

No obstante, cambiar el carácter o la forma de relacionarse de una persona con y para sus compañeros es más complicado.

Tras este parón, de forma instintiva habrás identificado aquellas personas a las que tienes muchas ganas de ver y volver a trabajar con ellas. Pero también, has identificado a aquella persona que corrompe el clima laboral.

Lamentablemente, te hablo por experiencia: si esta persona permanece en el equipo, todo seguirá mal. Cuando esta persona sale del equipo, el equipo experimenta un cambio positivo y aumenta su rendimiento.

Ahora es el momento de tomar decisiones. Si no es ahora, ¿Cuándo?

6. Consolida el proceso de digitalización en tu ONG

Hasta ahora solo habíamos visto la cara amable de las tecnologías ya que las habíamos utilizado cuando queríamos y complementaban nuestro mundo físico. Nada ni nadie nos obligaba a virtualizarnos si existía la posibilidad de trabajar de forma presencial.

  • Podíamos elegir entre hacer reuniones físicas o hacer reuniones virtuales. No obstante, si tenemos que decir la verdad, aunque tuviéramos las dos posibilidades siempre elegíamos hacer reuniones presenciales, ¿Sí o no?
  • Hasta ahora, estábamos pensando en incluir la captación de fondos digital en nuestro plan de fundraising anual. Aunque iban pasando los años y siempre se quedaba como una intención y nunca habíamos invertido un presupuesto exclusivo a desarrollar los canales digitales de captación. Ahora te puedes imaginar que esta es la pregunta que más me están haciendo últimamente…

Puede que ahora te entren las prisas por digitalizar todo por miedo a que vuelva a pasar una crisis sanitaria de este estilo o que el COVID-19 se prolongue en el tiempo. Déjame decirte algo, está bien que así sea, actualízate lo antes posibles y así recuperarás todo el tiempo perdido.

Marca como prioridad en tu ONG la digitalización del trabajo.

Solo de esta manera tu organización podrá actualizarse una vez por todas

7. La formación continua es la única vacuna contra la fragilidad

Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, cambiaron todas las preguntas (Mario Benedetti)

En un programa de noticias, en televisión, estaban entrevistando a un médico esta misma semana. Reconoció que tanto él como sus compañeros y compañeras de Hospital, cuando llegan a casa después de trabajar largas jornadas, se conectan a Internet para consultar las últimas investigaciones científicas en papers académicos on line  por si descubren avances en la lucha contra el COVID-19.

La única forma de protegerse ante la incertidumbre que producen las amenazas a gran escala es estar preparándose continuamente, mejorando día tras día, formándose en nuestro ámbito de trabajo.

  • Mediante cursos y seminarios, tanto on line como presenciales. 
  • Compartiendo buenas prácticas con otros profesionales del sector.
  • Leyendo sobre tendencias y novedades que afectan a la comunicación y a la captación de fondos.

El cambio es la única constante. Ahora ya lo sabemos y lo hemos experimentando en nuestras propias carnes.

Internet está lleno de recursos gratuitos. También tienes formación especializada a tu ámbito profesional. Dedica un número de horas semanales a formar a tu equipo de trabajo.

Juntos, saldremos de esta.

Mucha fuerza en estos días tan difíciles.

Jose.

JOSÉ GUTIÉRREZ SALINAS

Consultor de Organizaciones Sin Fines de Lucro. Asesor en Marketing Social. Director de La Escuelita de ONG y Shofund. Sociólogo.

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